sábado, 2 de agosto de 2014

Entrevista a Lali en Revista SÉPTIMA: "Se reirme de mi misma"


LA ACTRIZ Y CANTANTE ES UNA DE LAS FIGURAS QUE MÁS SEGUIDORES Y FANÁTICOS TIENE EN NUESTRO PAÍS. ASEGURA QUE "SERÍA INFELIZ SI NO ME DEDICARA A ESTO" Y QUE LE GUSTARÍA SER PRODUCTORA.


"Muchas gracias por esta nota. Para mí es un privilegio que me den este espacio", dice Mariana Espósito, más conocida como Lali Espósito. Tiene casi dos millones de seguidores en su cuenta de Twitter. Es la artista argentina que más veces fue ovacionada en el Gran Rex (dos temporadas con Floricienta; una con Chiquititas; cuatro con Casi Ángeles; y dos con los Teen Angels). Tiene 12 años de carrera -todos exitosos-, apenas 22 años y los pies sobre la tierra. Ídolo adolescente, actriz y cantante, éste es el primer año desde que irrumpió en el medio que está alejada de la TV. Hoy apuesta todas sus energías y su tiempo a su carrera como cantante solista con el disco A bailar.

Ojalá se pudiera transmitir por escrito aquello que dice del mismo modo en que lo pronuncia. Es que Lali es una batería de expresiones con sus inflexiones, su humor, su espontaneidad y los distintos tonos que utiliza para reforzar sus ideas.

Como en un cuento de hadas, fue elegida en un casting. Todo fue producto de un error, pero a esta equivocación la tocó una varita mágica. Anita, su hermana mayor, la cuidaba mientras su mamá trabajaba. Un anuncio hechizó a la nena de 10 años y convenció a Anita, de 15, para que la llevara a la prueba. Juntas partieron en un colectivo de Parque Patrícios a Palermo. Les costó encontrar la dirección y dieron muchas vueltas hasta que vieron una cola de chicos en la calle. No preguntaron si esa era la dirección correcta, se unieron a la fila y esperaron su turno.
-¿De dónde venís?
Lali: De mi casa.

-¿Quién es tu agente?
Lali: ¿Qué?

-¿Por qué viniste?

Lali: Vine por la publicidad.

-Éste es un casting privado de Cris Morena...
"Era muy chiquita y se ve que les causé gracia. <<No sé, flaco. Me vine en bondi. Había un aviso. Si no me querés tomar la prueba, me voy>>. Era una nena y siempre fui bastante pibe para hablar. Me pude defender bien. Volví a mí casa y pensé que no me iban a llamar.. A la semana me había olvidado y un día estaba jugando y sonó el teléfono. Atendió mi mamá y yo escuchaba la conversación. <<Mi hija fue a un casting de Cris Morena? No puede ser. Sí, sí, ella vive acá>>, cuenta hoy divertida y precisa que tiempo después supo que el casting al que había querido presentarse estaba a tres cuadras de aquel al que se presentó, aquel que cambió su vida.

-¿Qué hiciste con tu primer sueldo?
-No me acuerdo. Salimos a pasear con mi familia y me gustó algo. Mi mamá me dijo: <<Lo vas a comprar con tu plata>> y me sentí muy feliz.
-¿Sos ahorrativa?
-Sí. Me pude comprar mí auto y mi casa a los 18 años. También pude ayudar a mi familia y este hecho, el poder aportar en un lugar donde nada sobraba o poder regalarle algo a mis hermanos, me hacía feliz.

-¿A los 18 te fuiste a vivir sola?
-Sí. Mi familia vivía en Banfield. Yo grababa en Martínez, así que eran 4 horas de viaje todos los días. Ni bien pude, saqué el registro y después me mudé a un lugar más estratégico para poder estar más cerca del trabajo.

-Tus papás no son del medio artístico, ¿a quién le haces las consultas profesionales sobre tu carrera?
-Mi manager, Pedro Rosson, tiene 140 años en esto... bueno, 40 años. Me habla y lo escucho. Me gusta escuchar la gente grande que sabe, trato de rodearme con gente idónea, que tienen buenos sentimientos, que me cuida. Me apoyo mucho en él y tengo otro manager para este proyecto musical. A mis viejos también los consulto, porque si bien no son del medio, hace 12 años que me acompañan. Fueron aprendiendo a la par mía. Y también hablo mucho con mi novio [Benjamín Amadeo].

-¿Qué aprendiste después de una década de trabajo con Cris Morena?
-La cultura del trabajo. Es una tipa para quien no existen los feriados ni los fines de semana. Siempre está proponiendo cosas nuevas, se anima a cosas grandes todo el tiempo. El Rex es como es porque ella transformó el teatro para poder montar grandes puestas. Cris tiene esa capacidad de animarse, no le teme a nada. Además, se rodea de gente que trabaja mucho y que sabe. Trato de hacer eso. Si bien estoy arrancando, armé un buen equipo al que consulto mucho.

-¿Y de Adrián Suar [hizo de su padre en el programa Solamente vos]?
-Quedé maravillada porque descubrí en él que se puede ser líder, jefe y querido por todos. Es un tipo de barrio que siempre está de buen humor. Desde mi humilde lugar lo miraba trabajar. Grababa con nosotros, subía a su oficina a firmar un papel, iba a una reunión y volvía a grabar. Repito: siempre de buen humor.


ADOLECE, QUE NO ES POCO
La nena de Parque Patricios, esa que dejaba la bicicleta tirada en la vereda y l le pedía a un vecino que se la cuidara para ir al quiosco, pasó a ser una cara conocida de la TV con su papel de Rincón de luz. "Los primeros tiempos, cuando empecé a trabajar, quizá era una novedad en el barrio. Mi mamá me mandaba a comprar pan y el señor se quedaba mirándome... Pero en casa nada cambió. Siempre fui Lali y mis hermanos me corrían con un palo para atarme. En la cena cada uno contaba qué había hecho durante el día. Mi hermano hablaba de fútbol y yo de mi trabajo, nadie era más importante que el otro".
Destaca un rasgo de los Espósito: el humor. "Lo aprendí de ellos y eso me ayuda a andar relajada por la vida. Sé reírme de mí misma", dice una actriz que puede ser muy seria y que obtuvo otro difícil rol gracias a su talento: fue Abigail en Las brujas de Salem, dirigida por Marcelo Cosentino.
Se rumorea que en el futuro próximo será la protagonista de una comedia de Pol-ka para toda la família, en la que interpretaría a una novícia enamorada de Benjamín Vicuña. "Si llega a hacerse, va a ser power", dice.


-¿Sentís que quemaste alguna etapa al haber llegado a la fama tan joven?
-No. No lo sentí nunca. Nunca me fui de viaje de egresados. En el viaje de 7º grado estaba haciendo Floricienta y quise quedarme para grabar los capítulos finales en vez de irme con mis compañeros. Yo lo elegí. En 5º año hacía Casi Ángeles y laburaba a pleno y volví a elegir. Para algunos quizá sea una anormal, pero no siento que me haya perdido nada. Hoy volvería a tomar esas decisiones.

La redes, sus aliadas
Es una de las argentinas que más seguidores tiene en su cuenta de Twitter, pero habla con un espíritu crítico de este mundo que tan bien conoce y cuyos hijos maneja con erudición. "Las redes sociales son mis grandes aliados, pero no porque me escriban algo malo soy una idiota, o porque me pongas cosas muy lindas me siento un ángel caído del cielo", asegura. Lali alzó su voz hace unos meses cuando se esbozó apenas el neologismo de bulling mediático (ante Violetta, el personaje de Martina Stoessel): "Nada de lo que alguien te escribe de modo impune detrás de una computadora es real, ni siquiero los halagos".


-Cuando eras adolescente, ¿quiénes eran tus ídolos?
-Eran de la música, no tanto actores. Primero flasheé con Queen, porque vi un video de cuando vinieron a Vélez. Me quedé belada. Freddy Mercury me parecía de otro planeta. Después, me copaba con Michael Jackson y Madonna, y hacía sus coreografías y cantaba sus temas. Pero también mi mamá me ponía temas de Serrat y los sabía todos.

-¿Ser una ídola para los adolescentes tiene sus responsabilidades?
-Uno está atento a lo que dice y a lo que hace. Es poco profesional ser rebelde y decir cualquier cosa que se te cruce por la cabeza. Pero eso no me lleva a ocultar nada porque a mí me enseñaron que siempre que las cosas se digan con respeto y de buen modo, hay que decirlas. Me cuido, pero no me cargo ese peso como si fuese una mochila, si no, trabajaría de otra cosa. Sé que soy una figura pública y por eso, como toda persona pública, tengo una cuota de responsabilidad a la hora de hablar de mi vida y de lo que pienso.

-¿Por qué pensás que te siguen tus fanáticos?
-No lo sé bien, pero supongo que tiene que ver con que no escondo nada o con que tengo cierta simpleza y autenticidad que les gusta.


-La adolescencia es un momento difícil para muchos. ¿Cómo fue la tuya siendo famosa?
Fue cero traumática, pero sí sé que fue diferente. No puedo obviar que iba a un boliche y me conocían todos. Me pasaba que cuando iba a matiné con mis amigas, a los 14 años, aparecía a veces un grupo de pibes que te boludeaba. Siempre me salvó tener una personalidad fuerte. Soy cábrona. Les decía cosas y los dejaba pasmados. Pero también, y aunque era famosa, como a cualquier adolescente me pasaba que el chico que me gustaba no gustaba de mí.

-Ahora se habla de bullying, algo que existió siempre. ¿Cómo lo viviste y como lo vivís hoy?
-Ahora se le puso un título, pero estoy segura de que cuando mi tatarabuelo iba al colegio alguien lo debe haber cargado. Hace dos años fui la cara de una campaña sobre el tema para toda América latina y me informé mucho. Sí, en el colegio lo vi. A mí, a todos nos decían cosas mis compañeros. Hoy la diferencia está en las redes sociales que pueden hacer mal porque mucha gente sabe muchas cosas sobre vos y te pueden hacer mucho daño; pero no hay que darles bola.

-Algunos artistas que crecieron en los medios siendo adolescentes se marean cuando crecen o caen en adicciones, por ejemplo. ¿Cuál fue tu cable a tierra?
-Por mi trabajo siempre voy conociendo gente y voy haciendo nuevos amigos. Si su manera de vivir o si sus elecciones no coinciden con las mías, la tengo a mi mamá al lado poniendo límites. Pero también me pongo una cuota de mérito, porque siempre supe diferenciar lo bueno y lo malo para mi vida. Si había amigos con los que no coíncidía, me alejaba, mi mamá no me lo tenía que decir. Pero no pasé situaciones traumáticas.


-¿Tenés amigos del medio?
-Sí. Empecé muy chica y pasaba más tiempo con ellos que con mis compañeros del colegio. Candela Vetrano es una, por ejemplo. Pero mi mejor amiga es del colegio.

Un proyecto personal
El año último, mientras grababa Solamente vos también trabajaba en su disco A bailar. "Salía a las 20 de Pol-ka y me metía en el estudio hasta las 4. Este es un proyecto personal, independiente, estoy en un lugar donde nunca antes había estado, y soy muy consciente de los detalles", dice con una seguridad y convicción que llama la atención para su edad. Asegura que jamás dejará de actuar, pero que la música también es una parte fundamental de su vida.
Lali no sólo canta los temas del disco, sino que también debuta como compositora. El público le dijo que sí a este gran salto y después de llenar dos teatros Opera en abril y de varias presentaciones por el interior agregó más fechas en la sala de la avenida Corrientes.

CHICA SEXY Y DE BARRIO
-¿Es verdad que no te sentís linda?

-Y... Hay pibas que me dicen que lo soy y lo entiendo, porque me ven producida. Pero me considero una tipa normal, con jeans y buzo, que mide 1,55.

-¿Tenés una rutína de ejercicios?
-Si entro a un gimnasio me pongo a llorar. Bailo mucho en mis shows y ensayo todo el tiempo y eso trae un resultado físico. No hago dieta, cocino unos fideos que te morís, siempre tengo un chocolatito a mano y no me privo del asado de los domingos. Intento verme bien porque trabajo con mi jeta, pero no quiero que tenga una importancia obsesiva. Quiero ser feliz.

-¿Por qué este cambio de imagen, de lo teen a lo sexy?
-Es sólo un personaje. No voy con el body negro a comprar al chino ni con tacos de 25 centímetros. Tiene que ver con la música del disco que es pop y tiene algo de hip hop. Juego a ser sexy en el show y en los videos, como juego a ser mala o romántica.

-¿Alguna vez pensaste estudiar alguna carrera o dedicarse a otra cosa.
-Sería infeliz si no me dedícase a esto. Es raro pensarlo, porque laburo desde que tengo 10 años y no me imagino haciendo otra cosa. Supongo que de alguna manera me hubiese conectado con lo artístico. Si no fuese actriz, seguramente estudiaría teatro o haría algo vinculado a esto.

-¿Qué hacés en tus ratos libres?
-Cada tanto pinto, de caradura, para despejar la mente. Veo muchas series de TV (ahora estoy con Game of Thrones, y como a todo el mundo, me rompió la cabeza Breaking Bad). Y también leo mucho de psicología. Tengo todos los libros de Bryan Weiss.

-¿Hacés terapia?
-Jamás. Sólo me gusta leer para entender cómo funciona el bocho.

-¿Qué te preocupa de la Argentina?
-Me parece que es muy injusto que la gente labure y no le alcance la plata. Tengo hermanos que se matan y llegan de suerte a fin de mes. Hay que disfrutar también, porque la vida no es solamente eso. Y también me preocupa mucho la inseguridad. Salgo a la calle con miedo, me subo al auto con miedo.

-¿Te interesa la política?
-A veces. No voy a mentir. Los mísmos políticos se encargaron de hacernos perder la fe y eso es muy malo, pero aún queda una mínima cuota de esperanza.

-¿Cómo ves a tu generación?
-Se ha perdido el respeto hacia los adultos. El señor más viejito merece respeto. Eso me forjó mucho a mí y me encanta hablar con los viejitos. También estamos muy metidos en las redes sociales y creo que es porque como somos tantos, que todos se quieren hacer notar.

-¿Cómo te imaginás dentro de 30 años?
-¡Falta mucho! Ahora descubrí que me gusta el detrás de escena. Me imagino escribiendo o produciendo, trabajando para hacer brillar a otros.

Recién empieza a vivir y ya es una veterana de su profesión. Lali Espósito pisa fuerte y habla con voz clara. Sabe lo que quiere y va por ello, en los escenarios y en la TV. "Para mí, lo peor que me puede pasar es llevarme mal con un compañero. Voy por la vida contenta, no tengo mucho conflicto, digo lo que pienso y soy feliz."

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