lunes, 2 de junio de 2014

Lali: "No es facil llegar hasta este lugar" - Diario UNO Santa Fe

Lali Espósito, la exitosa cantante pasó por Santa Fe para adelantar lo que será su show el próximo 24 de mayo. Escenario charló con la artista sobre su carrera, su reciente disco y qué siente al encontrarse con la fama desde tan corta edad.

Lalli es pequeña, chiquitita pero es dueña de una sonrisa que puede tumbar al más grande. Su simpatía es una marca registrada a la hora de hacer una entrevista y habla hasta por los codos pero siempre tiene buenos argumentos. Está muy lejos de ser una estrella en su forma de ser pero el éxito llegó a su vida como fruto del trabajo constante haciendo uso de su frase preferida que es “todo llega”. Tras sacar su primer disco solista A Bailar habló con escenario sobre el show que dará en Santa Fe el 24 de mayo, su carrera y cómo fue que se convirtió en artista con tan solo siete años.
—Hablemos de esta carrera que comenzó hace muchos años cuando eras muy pequeña ¿Cómo comenzó todo?
— Fue todo muy loco y muy rápido. Lo primero que hice fue participar de un programa junto a Caramelito que ahora volvió a la tele. Me acuerdo que fui a imitar a Natalia Oreiro y Caramelito me preguntaba cosas antes de mi actuación y yo nada... cero. No le contestaba, estaba como tildada. Al momento de hacer mi actuación fue como que me prendieron fuego y me trasformé y me puse como loca. Y mi familia estaba en mi casa ya que se habían juntado para verme. Estaba un tío mío que le decimos Tata y el fue el que dijo: “Esta chica va a ser artista” mientras todos se reían él vio mi carrera como algo serio. Ahí es como que todos lo tomaron un poco enserio lo que yo quería hacer o para lo que me proyectaba.
— Y siempre cantaste desde chica ¿Cómo fue tu comienzo con la música?
— De chiquita imitaba a Freddie Mercury. Mi viejo escuchaba Queen y veía los videos y yo no podía entender que ese tipo sea real. No lo veía como un humano. Tenía cinco o seis años. Era como un Dios yo creía que era un extraterrestre y yo quería ser así.
— Pero también hubo un casting que cayó del cielo...
— ¡Sí! Eso creo que fue un factor importantísimo y ahí jugo la suerte. Buscaban chicos para un casting y le pedí a mi vieja que me llevara y mi vieja me dice que no porque en ese horario trabajaba. Mi hermana que estaba escuchando por ahí y que tenía 15 años en ese momento me dice: “yo te llevo”. Así fue que nos fuimos en secreto y nos tomamos un bondi desde Parque Patricios a Palermo. Nos bajamos mal y caminamos mil cuadras hasta que vimos una cola de chicos y “dijimos es acá”
Nos toca el turno y sólo nos sacan una foto. Yo me enojo muchísimo porque yo iba a imitar a Freddie y me saco y empiezo a decir de todo adelante de la cámara. Y eso queda todo grabado. Pero era sólo un casting para imagen. Yo era un gnomo puteando. Así nos fuimos resignadas a casa. A la semana llaman de la producción de Cris Morena para decirme que había quedado en el casting. No entedía nada ya que habíamos ido a otro casting. Luego nos enteramos que eran dos las pruebas con tres cuadras de diferencia. Por eso creo que la suerte jugó un papel importante en mi carrera y obviamente la decisión de llevarme y acompañarme por parte de mi hermana. Además el casting de Cris Morena era privado y quedé porque me puse loca frente a las cámaras y mi papel en la tira fue de una chica media “cachito”. Fue genial.
— Por lo que contás sos una chica que se encontró con el éxito pero no fue por contactos sino por sus propias ganas y se ve que conservas esa humildad que da el barrio y el hacerse de abajo...
Totalmente. No es fácil. Es un tema para mí. No paro ni un segundo. A mi mi viejo me dijo alguna vez “la mayoría de la gente trabaja de lo que puede y no de lo que quiere. Sos una bendecida, te pagan y haces lo que queres”. Esas palabras me marcaron mucho. Yo crecí en un barrio normal, fui a un club de barrio, a una escuela normal y mi papel en la tira fue de una chica media “cachito”. Fue genial.
— Por lo que contás sos una chica que se encontró con el éxito pero no fue por contactos sino por sus propias ganas y se ve que conservas esa humildad que da el barrio y el hacerse de abajo...
— Totalmente. No es fácil. Es un tema para mí. No paro ni un segundo. A mi mi viejo me dijo alguna vez “la mayoría de la gente trabaja de lo que puede y no de lo que quiere. Sos una bendecida, te pagan y haces lo que queres”. Esas palabras me marcaron mucho. Yo crecí en un barrio normal, fui a un club de barrio, a una escuela normal.
Siempre valoré mucho el trabajo por eso. Porque creo que soy una afortunada en lo que hago. Vi desde chica crecer a la par un montón de amigos y amigas que quieron muchísimo y que fueron muy importantes en mi vida y la verdad es que no sé si todos pudieron hacer en su vida lo que quieren. Eso me da mucho compromiso y es una de las cosas que me empujan a seguir con este ritmo que es terrible en algunos momentos. Con respecto a la humildad creo que eso es lo que nos enseñaron de chicos. Así crecimos y no creo que cambie por ser famoso o no. Eso se aprende desde la familia desde muy temprano. La parafernalia el éxito, los aplausos y los gritos son hermosos y es muy motivador pero creo que el secreto del éxito es no volverse loco y no pensar que uno es una máquina. Igual siempre pienso: “Qué le pasará a Maradona o qué le pasara a Messi”. Eso si es jodido. No podés salir de tu casa. ¿Qué pasa con esos tipos que los conocen en el pueblo más chico del mundo?
— Pero sos exitosa y tampoco podés salir cómodamente a la calle...
— A mi lo que me pasa es la felicitación. Eso es lo que me da orgullo. También está el “qué lindo pelo tenés o que linda piel” Me siguen jóvenes y esas cosas son importantes también a su edad. Hay una cuestión estética. Pero lo que me llena de orgullo es que ven en mí también esa cosa de adoración por el trabajo y que nada me cayó de arriba. Y eso lo agradezco y es lo que da más empuje. Y lo mejor de todo es que los chicos al ver esto en mí ven posible que ellos alguna vez también lo puedan lograr. No tenés que nacer en una cuna de oro o tener un padre productor para que eso pase. Tenés que ser perseverante trabajar mucho y tener una familia que te acompañe. Yo recién ahora me doy cuenta de lo que cuesta.
— Y después de todo este sacrificio y una carrera que comenzó allá lejos a los siete años llega el primer disco solista de Lali Espósito donde no se conforma con lo ya masticado e impuesto y arriesga mucho más con bases pop pero animándose al hip hop y otros géneros ¿Cómo describirías a tu disco A Bailar?
— Nosotros empezamos a trabajar con los productores y sabíamos que era una industria muy difícil la industria argentina si tomamos en cuenta mis gustos musicales que son más cercanos al hip hop o al dance más crudo.
Entonces lo que hicimos , por ser el primer disco, fue ser amables. Quisimos que tenga toda la influencia pop ya que yo tengo una voz pop, pero que musicalmente se acerque al soul o al hip hop. Además es lo que quería mostrar arriba de un escenario. Buenas coreografías con mucho movimiento y que sean bien vivas. Además hay una realidad... es la música que escucho todo el día y las influencias se hacen fuertes a la hora de grabar. Por suerte trabajé con un buen equipo de productores que entendieron perfectamente lo que quería hacer y lo pudimos plasmar a la perfección.
“Si escuchan el disco hay un tema que se llama desamor y es super soulero y tiene cosas de funk y se corren un poco del pop. Creo que es un disco amigable por ser el primer que saco como solista pero que marca por donde va a seguir mi carrera”.
Cuando planteo el tema Asesina al principio no estaban seguro si eso iba a funcionar.El tema tiene una métrica de repetición que es clásico en el hip hop y había ciertas dudas de como se podía recibir en Argentina ese tipo de música. A lo mejor afuera anda bárbaro pero yo quiero primero sonar acá en mi país. Es mi primera meta siempre. Y ahí planteamos ser valientes y jugarnos para ver que pasaba...
— Y te fue bastante bien...
— Si creo que sí. Igual no fue fácil hacerle una letra en castellano que sea pegadiza y que tenga una historia. Pero funcionó y marcó una tendencia también la forma de trabajar que tenemos con el grupo: hay que animarse.
Yo en algún momento intenté olvidarme de lo que sentía adentro y a lo mejor encarar un proyecto menos ambicioso. Pero cuando me quedaba sola y pensaba sentía que no podía hacerlo porque era engañar a la gente. Por eso montamos un super show con excelentes músicos y complicadas coreografías para que la persona que paga su entrada se lleve algo bueno de lo que vino a ver. Es fácil poner un telón y engañar a la gente pero no es algo que pueda hacer. No me lo permitiría. El estilo musical que a mí me gusta y los clips que hicimos son soñados y por obvias razones el espectáculo tenía que estar a la misma altura. Dejamos todo arriba del escenario. Y lo mejor de todo es que estoy rodeada de gente que son genios en lo que hacen. Para mi es un placer enorme hacer el show y compartir con la gente que me acompaña.
— ¿Y cómo fue estar en un casting del otro lado?
— Rarísimo (risas). Me sentía la peor. Imaginate que todos son profesores en lo que hacen y super profesionales y estudiosos. Y tenés que elegir pero con mucha cautela. Y lo bueno que tiene que sean tan capos es que me tengo que poner a la altura de ellos. Y eso en una totalidad da un buen espectáculo porque lo que manda es el compromiso.

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